Cuando trabajamos en equipo, la respuesta es inmediata

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El Terminal Marítimo de Coveñas fue el escenario del simulacro nivel III correspondiente al año 2026, el ejercicio de mayor complejidad que realizamos para medir nuestra capacidad de respuesta.


El Terminal Marítimo de Coveñas fue el escenario del simulacro nivel III correspondiente al año 2026, el ejercicio de mayor complejidad que realizamos para medir nuestra capacidad de respuesta. En el transcurso de la mañana del 23 de septiembre, el equipo especializado de Ocensa, la fuerza pública, las autoridades locales y cercanos al territorio se entrenaron de manera articulada frente a diversos escenarios de emergencia.

¿Por qué un simulacro de este nivel?

En Coveñas termina el recorrido del crudo por nuestro oleoducto y comienza su viaje hacia los mercados internacionales. Desde la TLU2, la monoboya conectada al terminal por tubería submarina, se carga el crudo de exportación a los buques tanqueros. Proteger esa operación, a las personas que la hacen posible, a las comunidades y al golfo de Morrosquillo, exige estar preparados. Por eso, como parte del sistema de gestión de protección marítima del terminal, realizamos un ejercicio de nivel superior que puso a prueba procedimientos, tiempos de respuesta y la coordinación con quienes tendrían que actuar en una emergencia real.

Cuando trabajamos en equipo, la respuesta es inmediata

Seguridad y emergencia

Este año, el simulacro encadenó escenarios de seguridad física con una emergencia operativa. Costa afuera, se simuló una incursión terrorista en una embarcación, atendida por comandos navales de la Armada Nacional, que retomaron el control del buque tanque. Al mismo tiempo, en las instalaciones en tierra se simuló una toma, a la que respondieron unidades de la Armada y de la Policía Nacional.

A esto se sumó la respuesta a un incendio en la TLU2 y un derrame simulado de crudo al mar, con acciones de contención costa afuera, la instalación de cerca de 120 metros de barreras para proteger la playa de Punta Bolívar en San Antero, y la adecuación de un punto para la atención de fauna.

Además, el ejercicio tuvo un enfoque pedagógico diferencial frente a otros realizados, se hicieron pausas para explicar a quienes no suelen participar de estos escenarios qué se estaba haciendo y por qué.

Cuando trabajamos en equipo, la respuesta es inmediata

Una respuesta coordinada

La Capitanía del Puerto de Coveñas, como autoridad marítima regional, acompañó el ejercicio desde la planeación hasta la ejecución. También participaron la naviera que facilitó el buque para el abordaje, el personal de vigilancia, las alcaldías de Coveñas y San Antero, contratistas de la cadena logística del cargue y organismos de socorro, académicos y ambientales de la región.

Cuando trabajamos en equipo, la respuesta es inmediata

“Este ejercicio en particular tuvo dos condiciones que lo diferenciaron de otros, uno, que concatenamos escenarios con una emergencia de seguridad física, y segundo, quisimos dar un espacio pedagógico para ejercitar la práctica como una respuesta a las emergencias y hacer pausas para explicar en detalle lo qué se estaba haciendo”, resaltó Jorge Suárez, gerente de Gestión de Crisis.

Cada simulacro nos deja aprendizajes para ajustar lo que hacemos y fortalece los lazos con quienes nos acompañan en el territorio. A todo el equipo del terminal y a cada persona que participó, un agradecimiento y una felicitación especial. Prepararnos es la mejor forma de cuidar las comunidades, la operación y los ecosistemas con los que convivimos. 

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