Nuestra relación con el agua

Conservar y proteger el agua implica trabajar en varios frentes. Estas son las acciones que desde Ocensa adelantamos para evidenciar que nuestro compromiso está orientado a tener una operación ambientalmente sostenible.


El compromiso es total. Creemos en una operación ecoeficiente que reduzca la captación de agua y vertimientos al entorno, evitando o minimizando los impactos. La gestión responsable y adecuada del recurso hídrico es un elemento clave para la operación, las comunidades y el entorno donde operamos. Al reducir los consumos de agua y contribuir a su uso responsable estamos incidiendo positivamente al medioambiente

Las actividades de operación y mantenimiento del oleoducto pueden tener un impacto significativo en la disponibilidad de los recursos naturales o alterar las propiedades fisicoquímicas del agua o del suelo a causa del vertimiento de aguas residuales. Por esta razón, en Ocensa hemos integrado en el Sistema de Gestión Ambiental (SGA) los lineamientos y directrices que propenden por un uso adecuado del recurso hídrico..

Relación con el entorno

Desde la creación del oleoducto conocimos los ecosistemas con los cuales nos íbamos a relacionar. Conscientes de ello, identificamos los principales afluentes cercanos al trazado del oleoducto donde se destacan en Casanare, los ríos Unete, Chiquito, Cusiana, Chitamena, Caja, Surimena y Tua; en Boyacá, los ríos Upía, Lengupá, Jenesano, Villa de Leyva, Suaréz, Regro, Minero, Magdalena, quebrada La Venta y la cascada de Tistisoque; en Santander continúan los ríos Regro, Minero y Magdalena; en Antioquia, los ríos Magdalena, Cauca, Villa de Leyva, Jenesano y la quebrada La Venta; y en Córdoba el río Sinú.

De acuerdo con el Origen Único Nacional CTM12 hemos identificado un total de 0,44 km2 como ecosistemas estratégicos, correspondientes al 1,88% del total de las áreas de nuestra operación, dentro de los cuales se encuentran:

  • Páramo de Mamapacha y Bijagual (Área protegida) Ubicado en los municipios de Garagoa, Chinavita, Ramiriquí, Tibaná, Ciénega y Viracachá, con un área de 25.103,87 hectáreas.
  • Pantanillo (Área protegida) Ubicado en el municipio de Moniquirá, con un área de 8,44 hectáreas.
  • La Zambera (Reserva natural) Ubicada en el municipio de Otanche, con un área de 318,78 hectáreas.
  • Serranía de las Quinchas (Parque natural regional) Ubicada en los municipios de Otanche y Puerto Boyacá, con un área de 21.227,91 hectáreas.
  • Ciénaga de Barbacoas (Área protegida) Ubicada en los municipios de Yondó y Puerto Berrío, con un área de 32.074,86 hectáreas.


Así protegemos

Hoy somos la primera empresa en Colombia y de Latinoamérica en invertir en un banco de hábitat. Con el Banco de Hábitat del Meta, que inició en 2020 y culminará en 2025, se busca incrementar las coberturas de bosque y sabana y conservar aquellos que están en buen estado, protegiendo las zonas identificadas como importantes para la regulación hídrica.

Con una inversión de 708.062 dólares en distintos tipos de actividades ambientales durante el 2021, logramos proteger los bosques y sabanas naturales, así como los nacimientos de agua y especies de fauna y flora.

En el manglar existen una serie de caños naturales que son los responsables de facilitar la dinámica hidrológica del lugar, funcionando como las arterias del ecosistema. En conjunto con la Fundación OMACHA, llevamos a cabo la rehabilitación ecológica de 36 hectáreas de manglar en Cispatá, Córdoba. En 2021 la inversión fue de 73.828 dólares para realizar la caracterización del área de recuperación, diseñar el plan de monitoreo y abrir diversos caños del manglar.

¿Qué agua usamos?

En Ocensa contamos con cinco fuentes de extracción de agua que utilizamos para uso operativo y administrativo:

  • Fuentes superficiales: Concesiones otorgadas a la organización o al Grupo Empresarial.
  • Acueductos: Suministran el recurso proveniente de fuentes superficiales a nuestras instalaciones. Pozos subterráneos: Concesiones otorgadas a la organización o al Grupo Empresarial.
  • Carrotanques: Transportan el recurso desde fuentes de captación autorizadas.
  • Agua lluvia: Captamos y aprovechamos el recurso en más del 70% de nuestras instalaciones operativas.
  • Huella hídrica

    Por primera vez identificamos los impactos asociados al agua a través de la huella hídrica organizacional, de acuerdo con los lineamientos del Water Footprint Network (WFN). Igualmente, desarrollamos una metodología de cálculo que nos permitió incluir la huella azul, verde y gris tanto directa como indirecta de la organización.

    Huella azul (directa):

    Es la captación de agua fresca y potable para la administración de la compañía y los procesos operativos.

    Huella verde (directa)

    Se refiere al agua lluvia que cae en cultivos y a la evapotranspiración (Evaporación desde el suelo y desde la superficie cubierta por las plantas).

    Huella gris (directa)

    Es el agua que se requiere para diluir contaminantes de desechos o sustancias asociadas con la operación para que se puedan verter legalmente.

    Huella hídrica indirecta (azul, verde y gris)

    Considera los consumos energéticos y los datos de referencia de la metodología del WFN.

    En 2021, la huella hídrica producida directamente por las operaciones de la organización, incluyendo los usos de agua asociados a fuentes de agua superficiales y subterráneas (huella azul), los asociados al agua lluvia (huella verde) y los relacionados con los vertimientos (huella gris), representaron 797 megalitros de agua.

    ¿Qué pasa con los vertimientos?

    En la operación generamos dos tipos de vertimientos: aguas residuales domésticas provenientes del uso administrativo y aguas residuales no domésticas, que representan el uso del agua en las estaciones. Estos vertimientos se envían a campos de infiltración, bien sea a cuerpos de agua o a alcantarillados, siguiendo un proceso adecuado.

    El agua residual es sometida a tratamientos de limpieza donde se separan grasas, se oxigena y se filtra. Todo esto, previo a la llegada del líquido a un cuerpo de agua o al suelo. Adicionalmente, atendemos los requerimientos específicos locales indicados por las distintas Corporaciones Autónomas Regionales (CAR) para los vertimientos en sus cuencas hidrográficas.





    Prevenir para proteger

    Identificamos los impactos reales y potenciales de nuestra operación a través de una matriz requerida por las autoridades ambientales.

    Contamos con una herramienta alineada a la ISO 14001, que nos permite evaluar la naturaleza y magnitud de posibles afectaciones al medio ambiente que puedan derivarse de nuestras actividades.

    Invertimos 66.923 dólares en la actualización de las dinámicas hidrológicas de las rutas de derrame, lo cual permite contar con información actualizada del comportamiento de potenciales derrames continentales.

    Contamos con un programa de mantenimiento que detecta anomalías en el oleoducto y realiza los mantenimientos necesarios para contribuir a la prevención de derrames de crudo y gestionar posibles impactos al medioambiente.

    Realizamos un análisis de beneficio ambiental neto para orientar las estrategias de respuesta a emergencias costa afuera, definiendo cuáles representan la mejor opción para minimizar el impacto de posibles derrames.


    Operación ambientalmente sostenible

    Actualmente tenemos proyectadas y en marcha tres iniciativas de gestión integral del agua para el año 2030. La primera es la certificación de la medición de la huella hídrica que se calcula anualmente; la segunda, apunta a tener estaciones auto sostenibles que aprovechen más las aguas lluvias para captar menos agua fresca; y la tercera iniciativa está relacionada con cuánto de las aguas residuales industriales que genera la operación y el mantenimiento pueden ser reutilizadas.

    Programa medio ambiental

    Con nuestro programa medioambiental buscamos garantizar un correcto manejo y protección de la flora, la fauna y una adecuada interacción con los ecosistemas que puedan estar asociados a nuestras actividades de operación, mantenimiento y/o cargue de hidrocarburos, para evitar: alteraciones del hábitat, transformaciones del paisaje, migraciones de especies, uso poco eficiente del agua, deterioro de los ecosistemas acuáticos y alteración de suelo.

    En este año seguimos trabajando por la preservación de los ecosistemas a través de las actividades de compensación ambiental e inversión del 1%. Se harán monitoreos ambientales de fauna, garantizando la armonía con el entorno y formalizaremos este objetivo en el Programa de Biodiversidad y Servicios Ecosistémicos de la compañía.