Entornos protectores para niños, niñas y adolescentes en Casanare

Ocensa y OIM contribuyeron a la protección y garantía de derechos de 247 menores de edad, sus familias, cuidadores, comunidad e instituciones, en Tauramena y Monterrey.


A través de una estrategia que reúne niños, niñas y adolescentes (NNA), sus familias, cuidadores, comunidad e instituciones, alrededor de la protección y garantía de sus derechos, hoy los municipios de Tauramena y Monterrey, en Casanare, cuentan con capacidad instalada para que sus territorios sean entornos protectores en los que todos y todas puedan crecer alejados de cualquier forma de violencia.

La Organización Internacional para las Migraciones (OIM) y Ocensa lideraron un proyecto que buscó potenciar las capacidades y habilidades individuales, comunitarias e institucionales para la protección integral de la niñez, la adolescencia y la juventud de Casanare.

“Gracias a esta alianza con OCENSA logramos que la protección y promoción de los derechos de la niñez, la adolescencia y la juventud se convirtiera en una apuesta comunitaria para casi 400 personas”

Fernando Medina, jefe de misión de la OIM en Colombia.

La iniciativa empezó en febrero de 2022 en los municipios de Tauramena y Monterrey. Después de 10 meses, y a través de encuentros participativos en temas como derechos, nuevas masculinidades, convivencia y construcción de paz, 247 niños, niñas, adolescentes y jóvenes mejoraron sus capacidades de protección y autoprotección frente al reclutamiento y dieron los primeros pasos en la creación de sus planes de vida.

Los participantes recibieron un acompañamiento en la creación e implementación de iniciativas comunitarias que les permitieron potenciar su liderazgo y vocería en los territorios. Gracias a este apoyo, ahora cuentan con proyectos de comunicación, turismo, cuidado ambiental, entre otros temas, a través de los cuales reafirman su compromiso con la promoción y protección de sus derechos.

"Hemos mejorado la comunicación y el diálogo, porque antes participaban pocos. Ahora todos participamos, hablamos y nos apoyamos"

Karol Daniela Mahecha, adolescente de 14 años que asistió a las actividades en Tauramena.

Los padres, madres y cuidadores son el primer entorno protector de los menores. Bajo esta línea, el proyecto realizó talleres y capacitaciones para que las familias aprendieran estrategias que les permitieran mejorar la comunicación con sus hijos e hijas y así consolidar una relación basada en el amor, la confianza y el diálogo. Durante los encuentros, compartieron experiencias de crianza e intercambiaron ideas de cómo escucharlos y guiarlos sin recurrir a ningún tipo de violencia.

“Este ha sido un gran ejercicio de prevención de la violencia, de fortalecimiento de la sana convivencia en nuestra área de influencia y de articulación entre diversos actores presentes en el territorio”

Juan Manuel Padilla, administrador del proyecto en Ocensa.